¿Cómo escoger los proveedores para tu boda?





Por: Crismar Elena Cuyares V. 

Este artículo lo hago luego de ver un video sobre una youtuber venezolana que tuvo una mala experiencia con el fotógrafo que contrató para su boda. Mis temas siempre han versado sobre todos los aspectos que rodean el área de la decoración de un evento, pero, creo que hay ciertos puntos en los que es bueno orientar a los clientes. 

Antes de tomar la decisión de contratar a un proveedor:
·         Trayectoria y experiencia. Esto es muy importante, ya que esto le otorga mayor credibilidad. 

·         Zapatero a su zapato. Yo particularmente desconfío  de los toderos. Del que decora, hace la torta, organiza la boda, toma las fotos, hace la comida y además hace el vestido… Cada quien se especializa en un área o dos, y eso lo hace un especialista, por lo tanto esto, garantizará que su trabajo quedará bien.  

·         Feddback. Esto es muy importante. Hay proveedores que tienen años en el mercado, son súper conocidos, pero no hacen empatía con el cliente. No es culpa de ellos, ni tampoco tuya, simplemente no hubo chispa y esto es muy importante para entablar una relación comercial.
·         Revisa hasta las letras chiquitas. Cuando firmes un contrato, haz que te lo lean, si no entendiste una parte de él, pregunta, no tengas miedo, ni pena debes aclarar todas tus dudas. 


·         Que se adapte a lo que quieres. Todos tenemos diferentes formas de trabajar y al hacer la investigación de los proveedores  es importante que te cerciores que la empresa contratada puede adaptarse a tus requerimientos. En este asunto, yo prefiero la sinceridad. Es mejor que te digan lo que no pueden hacer y lo que sí, a que te digan sí a todo y el día de tu boda te lleves una mala sorpresa. 

Espero que estos tips te ayuden en la organización de tu próximo evento. Recuerda compartir este artículo en las redes sociales e interactuar con nosotros en caso de preguntas o sugerencias. ¡Hasta la próxima! 

Aclaramos las dudas ¿Puedo combinar mi bouquet con la decoración?



 

Por: Crimsar Elena Cuyares V. 

Esta es una de las preguntas más frecuentes de las novias. Particularmente yo ceo que esta es una decisión muy personal. Hay novias que prefieren las mismas flores de los centros de mesas puestas en su bouquet. No hay quien las saque de allí. Esa es su decisión, las hace felices y es válida. 

¿Cuál es mi consejo? No lo combinaría. Me gusta cuando las flores de los centros de mesas son distintas al bouquet de la novia. Siempre busco que ellas destaquen. Soy de las que diseño el bouquet como un accesorio complementario.  La idea es que en el bouquet  no se vea un mismo esquema de colores y flores como en la decoración. 

¿Qué hacemos cuando la novia no acepta el consejo? Nos ponemos creativos y buscamos la manera de que el diseño sea un factor diferenciador. Es un reto y los buenos diseñadores florales saben cómo hacerlo. 

¿..Y para el cortejo? Novias, no obvien a las chicas de su cortejo, ellas han hecho un esfuerzo por estar allí con ustedes, así que no dejen que esto sea al azar. Yo recomiendo combinar el bouquet que ellas llevan con el vestido que usarán. Y por favor, no acepten calas con pegatinas brillantes. He visto esto como bouquet y es ¡Horrible!

Espero haber aclarado tus dudas. Recuerda compartir este artículo o comentarlo en las redes sociales. ¡Hasta la próxima!

¡8 años celebrando contigo!



¡Estamos de aniversario!... y hoy nos sentimos como ese cuento del bambú... que acá se las escribo.

El bambú se prepara para triunfar y en su camino hacia lo más alto se vuelve poderoso. Si la desgracia cae sobre él y alguien lo corta de manera indiscriminada, este árbol renace y llega de nuevo a la cumbre; incluso 'empezando de cero'. Nos convendría prepararnos para ser tan fuertes como esta milenaria caña.

Hay algo muy interesante que sucede con el bambú japonés y que nos enseña una importante lección. Cuando un cultivador planta una semilla de este árbol, el bambú no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone regularmente.

De hecho, el bambú japonés no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto pensaría que la semilla es infértil, pero sorprendentemente, luego de transcurridos estos siete años el bambú crece más de treinta metros en solamente seis semanas.

¿Cuánto podríamos decir que tardó realmente en crecer el bambú? ¿Seis semanas? ¿O siete años y seis semanas? Sería más correcto decir que tardó siete años y seis semanas. ¿Por qué? Porque durante los primeros siete años el bambú se dedica a desarrollar y fortalecer las raíces, las cuales van a ser las que luego de estos siete años pueda crecer tanto en solamente seis semanas. Además, si en algún punto en esos primeros siete años dejamos de regarlo o cuidarlo, el bambú muere.

Este cuento es similar a lo que nos pasa muchas veces en la vida. En general nos apresuramos y nos ponemos ansiosos si no logramos inmediatamente un objetivo. Muchas de nuestras metas, especialmente las más ambiciosas requieren tiempo y dedicación. También requieren que creemos nuevos hábitos, lo cual también puede llevarnos tiempo.

Muchas veces cuando no logramos inmediatamente nuestros objetivos, nos desanimamos y hasta lo abandonamos creyendo que no es para nosotros, que no lo merecemos, o cualquier otro pensamiento limitante similar. Imagina un cultivador que deja de regar el bambú japonés a los seis años y once meses. El mismo va a morir cuando se encuentra muy cerca de salir a la superficie. Un poco más de paciencia y perseverancia hubiera producido muchos frutos en poco tiempo.

Así como el bambú requiere perseverancia, lo mismo ocurre en la vida. A veces no vemos resultados por mucho tiempo, pero si nos mantenemos perseverantes, realizando acciones cada día que nos lleven a nuestro objetivo, tarde o temprano un resultado se va a manifestar, y cuando esto ocurra es probable que veamos todos los frutos de nuestro esfuerzo juntos.

Te invito a que pienses en cuáles son tus objetivos más ambiciosos, aquellos que siempre soñaste con lograr, y que evalúes las acciones que estás emprendiendo día a día. Y que pienses que si los resultados no se manifiestan inmediatamente es porque estás creando las “raíces” internas que van a permitir que este objetivo crezca y salga a la luz. 

No dejes de realizar cinco acciones diarias que te acerquen a tu objetivo. Si no lo haces es como si dejaras de regar tu bambú. Si esto ocurre tu objetivo va a morir. Solamente a través de acciones vamos a llegar a lograr nuestra meta.

Fuente: http://www.integramasmas.com